Bajo uso del cinturón de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires (octubre de 2015). Gráfico

-Total de vehículos observados 2.909

-Días y horas: lunes a viernes de 8 a 18hs.

-Por la noche y días feriados, aunque no se completaron las mediciones, se observa menor uso.

 

Los resultados del estudio revelan que, si bien los porcentajes de uso del cinturón aún son altos, se registra un descenso general del uso (35% promedio), con respecto a la primera semana de controles (octubre 2004). Es preocupante que el descenso más importante se da entre los conductores profesionales, quienes deberían ser los primeros en dar el ejemplo. Es alentador que el uso en los particulares no ha descendido hasta ahora por debajo del 66%, pese a la falta total de controles, lo que habla de un grado elevado de concientización.

Los resultados obtenidos demuestran la necesidad de reimplantar urgentemente todos los controles. El éxito (que todos usemos el cinturón de seguridad para salvar muchísimas vidas) dependerá de que una vez reimplantados, se mantengan los controles, se focalicen más según los resultados obtenidos y por sobre todo de su carácter de controles permanentes y generalizados, es decir, en distintos y cambiantes puntos de la ciudad, no sólo en el centro sino también en los barrios y entradas a la ciudad y deberán realizarse alternativamente a toda hora del día pero también de la noche, tanto los días hábiles como los feriados. Los controles deberán ser permanentes. Es decir, no se deben limitar a semanas o algún mes, sino que deberán existir todos los meses del año, y por muchos años.

Será fundamental que todos los funcionarios y empleados del Gobierno de la ciudad den el buen ejemplo de su uso, adoptándose para ello las medidas internas adecuadas. Será importantísimo que en la calle los conductores, por ejemplo, de ambulancias del SAME, sus médicos, y todos los funcionarios, lo usen siempre debiendo procurar lograrse que lo haga también la Policía Federal..

Asimismo será esencial para el éxito del control que las infracciones labradas se transformen en sanciones efectivas sin excepción, es decir que si se trata de una multa, la misma sea efectivizada.